Virginidad: Sera que existe un tiempo o momento para la iniciación sexual?

Es importante decir de entrada que la virginidad es un concepto que ha sido ampliamente debatido, así como el tabú que conlleva. Originalmente, se refiere a la primera vez que una persona tiene relaciones sexuales . Sin embargo, en la actualidad, se explora cada vez más el significado biológico, social y cultural de este término.

Que es la virginidad

Biológicamente, la ginecóloga Cristiane Schneckenberg dice que la virginidad se entiende como la penetración del pene en la vagina. Sin embargo, el médico sostiene que el sexo no necesita entenderse de esta manera. “No estaría mal decir que la pérdida de la virginidad se debió al coito anal, sexo oral, actividad con los dedos y cosas por el estilo”, dice.

Según la ginecóloga y sexóloga Carolina Ambrogini, actualmente se ha intentado poner un concepto de virginidad mucho más amplio que la mera penetración vaginal. De hecho, este término está mucho más ligado a la iniciación sexual de una persona que al acto sexual en sí.

duele perder la virginidad?

Al considerar la primera vez que se produce una penetración vaginal a través del pene, la introducción del órgano masculino en la vagina puede traer una sensación de llenado y una distensión de la pared vaginal. Por eso, algunos creen que la regla es: tener sexo por primera vez duele. Pero eso no es cierto.

Según la doctora Cristiane, perder la virginidad no tiene por qué ser doloroso.  Pero como se trata de un evento nuevo, físicamente hablando, que implica contacto y fricción, puede generar algunas molestias, sobre todo si hay tensión o una lubricación vaginal inadecuada ?, explica.

Así, la relajación y una buena lubricación, que son consecuencia de estar preparada y madura para afrontar este momento, son factores que permiten a la mujer experimentar esta nueva (y no necesariamente dolorosa) sensación.

El himen?

Cuando se habla de dolor relacionado con el sexo, el himen también aparece como un punto culminante. Es una membrana delgada y vascularizada que se ubica en la entrada del canal vaginal, y muchos todavía piensan que su ruptura por el pene simboliza, para las mujeres, la pérdida de la virginidad.

Sin embargo, su peso es más simbólico que real, ya que el himen es una estructura anatómica variable , con diferentes formas y características que cambian de mujer a mujer. “Es posible que exista una ruptura del himen sin que éste sangre, así como es posible tener una relación con la penetración y no tener una ruptura del himen”, explica Cristiane.

Algunas estructuras pueden tener una vascularización y una densidad ligeramente superiores. En estos casos, el sangrado es posible cuando el himen se rompe, pero no es una regla. Asimismo, las formas y la elasticidad del himen también son diferentes de una mujer a otra.

“El himen dócil, por ejemplo, tiene una abertura central y tiene una elasticidad que permite que la membrana no se rompa con la penetración, sino que solo se adapta a ese nuevo estímulo y se amolda a él”, explica Schneckenberg.

En este contexto, limitarse a la ecuación “pérdida de la virginidad = ruptura del himen” deja de lado las condiciones y características únicas de cada mujer, además de perpetuar un mito muy antiguo (y algo caduco).

Antes, durante y después de la primera vez

Antes de embarcarse en la experiencia de la primera relación sexual, es necesario asegurarse de que sea consensual , es decir, que todas las partes realmente quieran estar en esa situación. Si no te sientes cómodo con algo que está pasando o no quieres perder tu virginidad en ese momento, es fundamental que digas “NO” .

Después de comprender que todos están “en la misma página”, lo más importante en lo que pensar es en tener sexo seguro . Cristiane es enfático: “Usa siempre condón. Si es posible, haz doble protección, con condón y algún método anticonceptivo hormonal”.

También es fundamental que, durante las relaciones sexuales, la mujer esté relajada, para que la vagina no esté tensa y rígida, lo que provoca dolor durante la penetración. Así como es muy importante asegurarse de que el canal vaginal esté bien lubricado, para que el roce entre el pene y las paredes vaginales no provoque dolor.

La vagina en sí tiene lubricación natural, que ocurre cuando la mujer está excitada, además de la dilatación del canal vaginal. Para ello, es fundamental que se realicen los preliminares, explorando el cuerpo y las sensaciones que no se limitan solo a la penetración.

En el caso de los hombres, la relajación también es necesaria. Esto se debe a que la tensión y la ansiedad que rodean a una primera vez pueden hacer que el momento sea mucho más “mecánico” y menos placentero. Por tanto, para que la experiencia sea positiva, lo ideal es crear una conexión con la otra persona, principalmente a través de la conversación, dejando a un lado cualquier inseguridad.

Es normal que la persona nerviosa esté presente en ese momento, ya que se trata de una experiencia nueva, y muchas personas se sienten inseguras del momento y avergonzadas de sus propios cuerpos.

“Todo el cuidado que tenemos con nuestro cuerpo está asociado a cómo nos vemos a nosotros mismos, es decir, nuestra autoestima y confianza en nosotros mismos. Cuando me siento bien conmigo mismo, reconozco mi valor, por eso me cuido mejor y me sentiré cómodo demostrando quién soy física y emocionalmente ”, explica la psicóloga Jéssica Siqueira.

Después de la relación es importante que haya una higiene adecuada, tanto para hombres como para mujeres. “No es necesario tener una relación y luego salir corriendo para ducharse. Pero, después, siempre vale la pena cuidar la higiene y orinar para evitar infecciones”, dice Schneckenberg.

En cuanto al lado emocional, Jéssica Siqueira explica que muchos jóvenes se quedan con una “carga” después de tener su primera relación sexual “oculta”, y el miedo a ser descubiertos genera mucha ansiedad. Otras cargan con esta carga por inseguridad, miedo a quedar embarazadas o porque han contraído una ITS (infección de transmisión sexual).

Educación sexual

Para afrontar este momento, la sexualidad en general debe ser un tema natural y no estar cargado de tabúes. Y es argumentando que se desmitifica a un sujeto. “No poner un concepto negativo sobre la pérdida de la virginidad es importante, hablar de sexo abiertamente, sin un concepto de dolor, sangrado y sufrimiento, que son mitos”, dice la sexóloga Carolina Ambrogini.

Jéssica Siqueira, sin embargo, enfatiza que es importante hablar de sexualidad y no solo de sexo, agregando que el acercamiento al tema es muy importante. “La tendencia de muchos padres al hablar con sus hijos es utilizar una forma de ‘terrorismo’, pero los estudios demuestran que una educación sexual de calidad es aquella que se basa en la acogida, el respeto y el diálogo”, dice.

Según Jessica, cuanto más diálogo haya sobre el tema, más natural será y las personas estarán más protegidas y conscientes. “No hagas de este diálogo una formalidad. Intenta hablar con naturalidad, sin juzgar y sin vergüenza, explicando que el sexo es para ser placentero, seguro y con consentimiento”, dice.

También es importante decir que este concepto tiene una simbología muy diferente para hombres y mujeres. Según el psicólogo, esta disparidad se debe al contexto histórico, cultural y a los mitos que rodean la virginidad. “Cuando una mujer ‘pierde su virginidad’ todavía es muy juzgada. Por otro lado, se espera que un hombre haga esto cuando sea adolescente, como prueba de su masculinidad”, dice.

Perder la virginidad

“Históricamente, cuando la sociedad estaba muy influenciada por la Iglesia católica, la virginidad era un símbolo de la pureza de la mujer. Así,” perder “l a virginidad era sinónimo de pérdida de la pureza, dejar de ser casta, que se veía como una cualidad.

Hoy en día, sin embargo, la virginidad se comporta más como un “status”, y el inicio del sexo es algo que “necesita” hacerse, generando mucha presión, especialmente en los jóvenes. Es decir, incluso con cambios en el simbolismo, la “pérdida” es un concepto antiguo que se ha perpetuado verbalmente hasta hoy, haciendo que la sociedad vea la virginidad como un objeto, en lugar de verla como lo que realmente es: una experiencia.

Existe un tiempo para perder tu virginidad?

El primer sexo puede ser un momento único, pero no es necesario tener la presión que a menudo se ejerce, principalmente, sobre los jóvenes. Es importante comenzar tu vida sexual cuando creas que ha llegado el momento adecuado, con alguien que te haga sentir bien y cómodo, y de manera consciente y saludable, no porque quieras encajar con las expectativas sociales.

Por tanto, el “momento” de perder la virginidad es un momento de decisión que depende de la voluntad, experiencia y contexto de cada individuo, además de la representatividad que esto tiene para la persona y para su cultura.

Fisiológicamente, la ginecóloga Cristiane Schneckenberg explica que, desde el punto de vista emocional y físico, se sabe que iniciar relaciones sexuales antes de los 15 años no suele ser un buen proceso.

En el lado emocional, la psicóloga Jéssica Siqueira advierte que, para “el momento adecuado”, solo necesitas sentirte seguro y dispuesto, huyendo de una relación sexual por la presión de las personas o de tu novio (a) .

Por eso, para que sea una experiencia rentable, es importante que se discutan estos dos factores, y algunos “prerrequisitos” son importantes a la hora de perder la virginidad, como por ejemplo:

  • Sea su propia decisión
  • Sentirse preparado, sin prisa y sin obligarse a hacer nada con lo que no se sienta cómodo
  • Poder elegir un método anticonceptivo y contra las enfermedades de transmisión sexual.
  • Tener dominios físicos, psicológicos y sociales para lidiar con todos estos temas que involucran una experiencia sexual sana y placentera.
  • Elegir un lugar seguro donde se respete la privacidad

Según Cristiane, la adolescencia es una etapa muy importante para hablar de ella, pero lo ideal es que todos los temas que construyen conocimiento sobre temas sexuales se aborden a lo largo de la vida – para ayudar al individuo a tomar las decisiones más acertadas. por sí mismo, deconstruyendo viejos tabúes .

También es necesario tener una relación abierta sobre el tema desde la infancia, a través de padres, colegio, terapeutas y médicos, quienes explicarán a los jóvenes sobre anatomía, métodos anticonceptivos y protección contra las infecciones de transmisión sexual.

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