Valeriana: para qué sirve, cómo se usa y sus efectos secundarios

La valeriana es una planta medicinal de la especie Valeriana officinalis, también conocida como valeriana silvestre, rica en ácidos valerénico e isovalérico con propiedades calmantes, sedantes y relajantes, siendo ampliamente utilizada para tratar diversos problemas de salud, especialmente el insomnio, la ansiedad y el estrés.

La parte más utilizada de la valeriana es la raíz, que puede utilizarse en forma de té o cápsulas, y puede encontrarse en herbolarios, tiendas de productos naturales, farmacias de compuestos, mercados y algunas ferias abiertas.

La valeriana debe utilizarse siempre con el consejo de un médico u otro profesional de la salud que tenga experiencia en el uso de plantas medicinales, ya que cuando se consume en exceso puede provocar dolor de cabeza, dolor de estómago e incluso irritabilidad, y no se recomienda para mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.

Para qué se utiliza

La valeriana tiene varias propiedades medicinales para las que se puede utilizar:

1. Combatir el insomnio

La valeriana tiene en su composición compuestos sesquiterpénicos, como los ácidos valerénico e isovalérico, que tienen propiedades calmantes y sedantes con acción tranquilizante, que pueden ser útiles para combatir el insomnio y mejorar la calidad del sueño.

Además, algunos estudios demuestran que tomar té de valeriana en combinación con melisa puede ayudar a aliviar la inquietud y los trastornos del sueño.

2. Reducir la ansiedad y el estrés

Los ácidos valerénico e isovalérico presentes en la valeriana aumentan la actividad de los neurotransmisores del cerebro, como el GABA (El ácido gamma-aminobutírico (GABA) es un neurotransmisor ampliamente distribuido en todas las neuronas, es utilizado por las neuronas del sistema nervioso a la hora de comunicarse entre sí ), que actúa aumentando la sensación de relajación del organismo y disminuyendo los síntomas de ansiedad y estrés, como la agitación, el nerviosismo, la fatiga mental o la dificultad de concentración.

Además, algunos estudios demuestran que, al reducir la ansiedad, la valeriana puede ayudar en el tratamiento de enfermedades como el trastorno de ansiedad generalizada o el trastorno obsesivo compulsivo (TOC).

3. Aliviar los síntomas del síndrome premenstrual

Al tener en su composición compuestos sesquiterpénicos como los ácidos valerénico e isovalérico, la valeriana ayuda a aliviar los síntomas del síndrome premenstrual al aumentar la actividad del neurotransmisor GABA en el cerebro que tiene acción sedante y tranquilizante, ayudando a mejorar el estado de mal humor, nerviosismo y ansiedad, asociados al síndrome premenstrual. Consulta otras formas de aliviar los síntomas del síndrome premenstrual.

4. Disminuir los síntomas de la menopausia

La valeriana puede utilizarse para disminuir los síntomas de la menopausia, como la irritabilidad o el nerviosismo, ya que tiene en su composición flavonoides como la hesperidina y la linarina, que ayudan a combatir las olas de calor y la sudoración excesiva, comunes en la menopausia.

Además, la valeriana actúa como agente calmante natural, regulando los niveles de GABA en el cerebro, mejorando el estado de ánimo, aumentando la sensación de bienestar, mejorando la calidad del sueño y reduciendo el insomnio.

5. Aliviar los dolores menstruales

La valeriana tiene en su composición ácidos con propiedades antiespasmódicas y antiinflamatorias, disminuyendo la contracción del útero e inhibiendo la producción de sustancias inflamatorias, principalmente prostaglandinas, por lo que ayuda a aliviar los dolores menstruales.

6. Controlar el déficit de atención y la hiperactividad

Algunos estudios demuestran que la valeriana, especialmente cuando se utiliza en combinación con la melisa o toronjil, ayuda a controlar el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en los niños, reduciendo los síntomas de este trastorno, como la impulsividad, la agitación y la agresividad, y ayudando a mejorar la atención, la concentración y la realización de tareas.

Cómo utilizarlo

La parte más utilizada de la valeriana es la raíz, de la que se extraen sus sustancias activas y que puede consumirse en forma de té o cápsulas.

Las principales formas de utilizar la valeriana son:

Té de valeriana

Para hacer el té de valeriana se aconseja utilizar sólo sus raíces secas, porque es la parte de la planta que contiene todas las propiedades beneficiosas para la salud.

Ingredientes

1 cucharada de raíz de valeriana seca;
300 mL de agua hirviendo.

Preparación

Añade la raíz de valeriana seca al agua hirviendo, tápala y déjala reposar de 10 a 15 minutos. A continuación, colar y beber entre 30 y 45 minutos antes de acostarse.

Este té no debe ser ingerido por mujeres embarazadas ni por niños menores de 3 años. Además, no se debe superar el consumo de 2 tazas de té al día, ya que puede provocar el efecto contrario, causando inquietud e insomnio.

Cápsulas de valeriana

Las cápsulas de valeriana deben tomarse por vía oral, sin romperlas, sin masticarlas y con un vaso de agua.

Las dosis de las cápsulas de valeriana varían en función de la indicación, e incluyen:

Insomnio: la dosis recomendada es de 1 cápsula de 450 mg, 1 vez al día, preferiblemente 30 minutos antes de acostarse. Los efectos del tratamiento son más eficaces a partir de la tercera semana de uso;

Estrés y ansiedad: la dosis recomendada es de 1 cápsula de 100 mg, 3 veces al día, siempre acompañada de una comida;

Síntomas de la menopausia: la dosis recomendada es de 1 cápsula de 100 mg, 3 veces al día. Los efectos del tratamiento se muestran más efectivos alrededor de las 8 semanas de uso;

Cólicos menstruales: la dosis recomendada es de 1 cápsula de 100 mg, 3 veces al día. La reducción del dolor se nota a partir del segundo ciclo menstrual.

La duración del tratamiento con valeriana debe hacerse siempre según el consejo médico.

Posibles efectos secundarios

La valeriana es una planta segura para la mayoría de los adultos, cuando se consume en las dosis recomendadas y durante un corto período de tiempo. Sin embargo, cuando se consume en cantidades excesivas, puede causar algunos efectos secundarios que incluyen dolor de cabeza, dolor de estómago, irritabilidad, inquietud o insomnio.

Durante el tratamiento con valeriana, debido a sus efectos sedantes y tranquilizantes, se debe tener precaución y evitar actividades como conducir, utilizar maquinaria pesada o realizar actividades peligrosas. Además, el consumo de alcohol puede aumentar los efectos de la somnolencia y el mareo, por lo que es importante evitar el consumo de bebidas alcohólicas.

El uso de la valeriana debe suspenderse 2 semanas antes de cualquier intervención quirúrgica, ya que tiene un efecto sedante en el cerebro y puede interferir con la acción de los anestésicos.

Quién no debe usarlo

La valeriana no debe ser utilizada por niños menores de 3 años, ni por mujeres embarazadas o en período de lactancia.

Además, la valeriana tampoco debe ser utilizada por personas que utilicen medicamentos para la ansiedad, la depresión o que tomen analgésicos como la codeína, la morfina o el tramadol, relajantes musculares como la ciclobenzaprina, o anticonvulsivos como el fenobarbital o el pentobarbital, por ejemplo.

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