Mitos y verdades sobre los efectos de la contaminación atmosférica en la piel

Todos los días estamos expuestos a factores que pueden ser perjudiciales para nuestra salud. Son los cambios de temperatura, una mala noche de sueño, días estresantes en el trabajo y la contaminación del aire en todas partes. Al final, nuestra piel también sufre los efectos negativos de todo esto.

La contaminación atmosférica, la falta de sueño, el estrés, el humo del tabaco y los rayos UV. hacen que nuestra piel se oxide, lo que no es bueno. Cuando esto ocurre, los llamados radicales libres, que también se forman en el interior de las células por la exposición a los rayos ultravioleta, «roban» electrones a las células de nuestra piel para estabilizarse, y esto provoca una serie de daños.

Se produce, por ejemplo, la degradación del colágeno (sustancia que da soporte a la piel) y la acumulación de elastina, que es una característica de la piel fotoenvejecida. Como consecuencia de ello tenemos el envejecimiento prematuro, la aparición de manchas e incluso el aumento de las posibilidades de desarrollar tipos de cáncer.

Sin embargo, es posible prevenir este daño.

Para ayudar entienda lo que es mito y lo que es verdad cuando el tema es los efectos de la contaminación atmosférica en la piel y aprenda a protegerse.

1. La contaminación puede causar daños irreversibles en la piel

Verdad. La contaminación puede contribuir al daño causado por los radicales libres, el estrés oxidativo celular. Si no se tienen los cuidados necesarios, sobre todo pensando en la prevención, los daños pueden ser permanentes.

2. Los daños causados por la contaminación son silenciosos y pueden tardar en aparecer

Verdad! La contaminación y la acción de los radicales libres pueden desencadenar una serie de reacciones en la piel. Los efectos no siempre son inmediatos y visibles: la piel no se enrojece, como ocurre cuando hay una exposición al sol sin la protección adecuada. El daño el causado por el sol, es acumulativo.

Poco a poco, se produce la obstrucción de los poros y la inflamación de las células, lo que puede provocar todos los problemas ya enumerados, como manchas, arrugas y envejecimiento.

Opta por cosméticos que aporten vitamina C y ácido ferúlico para combatir los radicales libres y dar luz a tu rostro.

3. Proteger la piel de los efectos de la contaminación requiere un cuidado exhaustivo y complicado.

Mito: mantener una rutina de limpieza y cuidado, utilizar productos específicos, como los que son ricos en antioxidantes, es muy sencillo y ayuda mucho cuando se trata de prevenir los daños causados por la contaminación. Las verduras y frutas son ricas fuentes de antioxidantes.

4. Los antioxidantes son armas importantes para proteger la piel de los efectos nocivos de la contaminación

Verdad. Actúan como defensas naturales que nuestra piel utiliza para luchar contra el daño oxidativo que puede causar la contaminación.

Se pueden encontrar en varios productos para el cuidado de la piel. Como la vitamina E, protege la piel contra los agresores externos y sigue ayudando a combatir la acción de estos agresores en las células.

5. La limpieza de la piel también ayuda a protegerla

Verdad. La limpieza de la piel es una parte esencial de la rutina de cuidado de la piel. Se recomienda limpiar la piel al levantarse y antes de acostarse. Hacer una limpieza profunda, eliminando las partículas de la contaminación o residuos del maquillaje.

6.  Limpiar la piel es suficiente

¡Mito! no debe detenerse ahí. Para proteger su piel, es necesario invertir en la combinación de limpieza + hidratación. Con esto, desintoxicarás tu piel y además aumentarás el sistema de protección natural para mantenerte protegido de los agresores externos y tener una piel sana, y no te olvides de usar protección solar a diario, incluso en días nublados y en casa, porque los rayos ultravioleta también son muy perjudiciales para tu piel y tu salud.

Lleva una dieta rica en verduras, frutas, legumbres y hortalizas, es una gran aliada para reducir los daños que la contaminación genera en nuestra piel.

Los alimentos que poseen antioxidantes y vitamina C, como los cítricos, el tomate, el brócoli o los frutos secos, nos ayudan a paliar los efectos nocivos de la polución. Asimismo, los frutos del bosque, la cúrcuma y los vegetales de hoja verde destacan por su poder antiinflamatorio.

Otro secreto es el consumo de vitamina E, que podemos encontrar en el aceite de oliva.

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