Exfoliante casero de lavanda: propiedades, beneficios y como se hace

Una piel brillante y tonificada es el sueño de toda mujer,  pero si quieres estar guapa, tendrás que sufrir un poco o al menos esforzarte. Un peeling de lavanda casero es un tratamiento que puedes permitirte sin sentirte culpable por gastar dinero o hacer una gran inversión, ya que se puede hacer en minutos y con ingredientes que ya tienes en tu despensa o kit de belleza.

El exfoliante de lavanda tiene muchas propiedades, una de las cuales es la de limpiar y desinfectar la piel en profundidad. Además, este remedio natural es ideal para las personas con pieles grasas, ya que su uso también matiza las zonas brillantes, proporcionando un efecto mate casi instantáneo tras su aplicación y lavado.

En términos de aromaterapia, el aceite esencial de lavanda estimula la calma y la relajación, por lo que un exfoliante corporal, también ayudará a hacer más agradable el final de un día agotador, ofreciendo mimos fragantes que promueven la belleza y el bienestar.

Cómo se hace un exfoliante de lavanda

Para hacer un exfoliante de lavanda en casa solo se tiene que mezclar media taza de aceite de coco con dos tazas de azúcar y añade entre 12 y 13 gotas de aceite esencial de lavanda. En este punto, también puedes añadir dos cucharadas de flores de lavanda secas para añadir aún más aroma a tu producto casero.

Mezcla bien, y tendrás un exfoliante natural y eficaz para tu piel, que puedes aplicar en el cuerpo, mientras mantienes la piel húmeda, masajeando con movimientos circulares.

A continuación, puedes dejarla actuar durante 5 minutos o enjuagar inmediatamente con un chorro de agua tibia y después aplicar una crema hidratante o un tratamiento tópico especial.

Exfoliante de lavanda con aceite de oliva

La lavanda y el aceite de oliva también son dos ingredientes que se pueden combinar perfectamente para hacer un exfoliante casero.

Para hacer este otro exfoliante corporal de lavanda, mezcla 10 cucharadas de sal gruesa, 2 cucharadas de aceite de oliva, 1 cucharada de aceite de almendras, 4/5 gotas de aceite esencial de lavanda y 1 cucharada de polvo de lavanda (procedente del prensado de las hojas).

Basta con mezclar bien en un recipiente o cuenco y luego guardar en un tarro hermético. Puede aplicarse una vez a la semana y utilizarse en todo el cuerpo durante la ducha.

Exfoliante de lavanda para el pie

Si tienes los pies ásperos, como los talones, puedes utilizar este exfoliante de lavanda después de un baño de agua caliente. O simplemente mezclar unas gotas de aceite esencial de lavanda con un poco de azúcar.

La acción del azúcar ayudará a eliminar las pieles muertas y la suciedad, y tus extremidades inferiores lucirán tan bien como siempre has querido, listas para lucir sandalias.

Todos los exfoliantes se pueden guardar en un tarro hermético en la nevera.

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