El alcohol puede mejorar o impedir el desempeño sexual?

La combinación de alcohol y el sexo es un tema que suele despertar curiosidad en la mente de muchas personas, tomar unos tragos de alcohol tiene un papel importante en los juegos previos, casi como si se tratara de una especie de afrodisíaco. Pero, después de todo, ¿puede la sustancia aumentar la libido o mejorar el desempeño sexual?

Para responder a esta pregunta, debemos comprender cómo actúa el alcohol en el cuerpo y su impacto en el sexo para hombres y mujeres. En términos generales, la sustancia es un depresor del sistema nervioso central , lo que significa que una o dos dosis, inicialmente, pueden provocar una sensación de bienestar y relajación.

En este contexto, la persona generalmente se vuelve más desinhibida y segura de sí misma, dando la impresión de que el efecto del alcohol hace que sea más fácil ganarse a una pareja o estar más cómodo en la cama. Sin embargo, a medida que aumenta el número de dosis, la concentración de alcohol en sangre aumenta y, como resultado, el riesgo de desempeño sexual no es satisfactorio.

Así que beber alcohol en exceso disminuye la libido y lo que antes parecía una buena combinación, termina siendo desastroso. Para los hombres, puede resultar más difícil lograr y mantener una erección, además de retrasar el orgasmo, incluso hasta el punto de inhibirlo. En el caso de las mujeres, también puede ser difícil alcanzar el orgasmo y algunas informan una disminución de la lubricación vaginal.

Expectativa versus Realidad

Además de los aspectos físicos, es importante destacar las expectativas sobre el desempeño del alcohol en el sexo. Un estudio señaló que cuando se consume en cantidades bajas, el alcohol se asocia con una mayor excitación sexual, es decir las personas tienen la percepción de que aumenta la excitación y mejora el rendimiento sexual. Sin embargo, la realidad es diferente y fisiológicamente, esto no se comprueba.

Otros estudios también indican que las personas que asocian beber con un mejor desempeño sexual tienden a consumir más alcohol cuando el sexo es una posibilidad. Sin embargo, estas personas no reportaron experiencias sexuales más positivas que las que tuvieron cuando estaban sobrias.

Disfunción y riesgos sexuales

Para quienes padecen dependencia del alcohol, la relación entre el alcohol y el sexo es aún más problemática. Un estudio mostró que el 37% de los pacientes dependientes tenían alguna dificultad sexual, siendo la disfunción eréctil la más común entre los hombres (representando el 25% de los casos).

También es necesario advertir de otro efecto, aún más costoso para la salud: el abuso del alcohol reduce la percepción de riesgos y dificulta la toma de decisiones. Así, una de las principales consecuencias negativas es tener relaciones sexuales sin protección , lo que aumenta las posibilidades de transmisión de infecciones de transmisión sexual ( ITS ) y un embarazo no deseado.

En casos más extremos, el exceso puede llevar a un “desmayo alcohólico“, es decir, la persona corre el riesgo de no recordar partes o períodos enteros mientras está despierta y bebe. Estos son períodos de amnesia durante los cuales la persona realiza acciones, como tener relaciones sexuales, y el cerebro no puede formar recuerdos de tales eventos.

Por eso es importante ser conscientes de los riesgos a los que nos expone el abuso del alcohol y los mitos que nos rodean en lo que respecta al alcohol y al sexo: el exceso de alcohol no es tu aliado . Y conviene recordar que es fundamental respetar tus propios límites a la hora de decidirte a beber, ya que los efectos del alcohol varían mucho de una persona a otra.