8 Alimentos prohibidos de comer antes de ir a dormir

Una de las preocupaciones de alimentarse antes de acostarse, es que algunos alimentos pueden interrumpir el sueño. Algunos alimentos pueden afectar el descanso durante la noche e incluso conducir a un aumento de peso involuntario. Por lo tanto los especialista recomiendan evitar comer por la noche alimentos estimulantes y calóricos.

Tales como:

  1. Cafeína: Presente en café, té mate y refrescos a base de cola
  2. Termogénico: canela, jengibre y pimienta
  3. Azúcar, dulces en general
  4. Grasas, presentes en carne roja, pizza y crayones, por ejemplo
  5. Patatas fritas y bocadillos
  6. Alimentos calóricos, como panes, pasta, pasteles, bocadillos industrializados
  7. Platos pesados como lasaña, Feijoada
  8. Exceso de líquidos, que puede hacer que te despiertes muchas veces durante la noche para eliminar el exceso.

Estos alimentos pueden acelerar el metabolismo, o porque son alimentos estimulantes que hacen que nuestro organismo gaste más energía para digerirlos.

Comer en la noche engorda?

En una investigación se demostró que comer en las noches antes de ir a dormir si engorada «simplemente no gastamos tanta energía después de una comida nocturna en comparación con las comidas de la mañana«.

También demostró que las persona duerme menos y ambas prácticas contribuyen al aumento de peso, también se aconseja evitar los alimentos calóricos y grasos antes de acostarse, como lasaña y alimentos fritos.

Dormir temprano, descansar lo suficiente y reemplazar los alimentos altamente calóricos, por los de baja calorías pueden contribuir a la pérdida de peso, según la investigación.

Otros riesgos

La práctica de comer mucho durante la noche también está relacionada con varios riesgos para la salud, como el aumento del colesterol, el riesgo de infarto, hipertensión y diabetes.

Un estudio publicado en una revista de la Sociedad Europea de Cardiología asoció problemas cardiovasculares con malos hábitos alimenticios, como saltarse el desayuno y comer en la noche.

Además, otra investigación, de la Universidad de Pensilvania, sugiere que comer a altas horas de la noche se asocia con aumento de peso no intencional, aumenta los niveles de insulina, lo que implica el desarrollo de diabetes, y el aumento del colesterol y los triglicéridos, que están asociados con enfermedades del corazón.